Este arco, puerta simbólica ambivalente abierta por un lado a los amplios y abiertos horizontes de la Ciudad Universitaria y de la sierra madrileña, y por otro hacia Madrid, fue promovido en 1942 por la Junta de la Ciudad Universitaria a instancias del ministro Ibáñez Martín, mediante encargo de croquis iniciales al arquitecto vallisoletano Modesto.